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JOE LOUIS VS MAX SCHMELING: “América contra la Alemania Nazi”

Por Mariano Pleguezuelos
 
Me dispongo a contaros la historia de dos grandes boxeadores, uno americano y otro alemán. Del primero decir que está considerado como uno de los 3 mejores púgiles de la historia, junto con Sugar Ray Robinson y Mohammed Ali. La vida de Louis, como la de todos los de raza negra en Estados Unidos fue muy dura. Huérfano, tuvo que aprender a sobrevivir y a pasar miserias. Empezó joven en esto del boxeo y no tardó en llegar a lo más alto, ya que con 23 años se coronó campeón del mundo venciendo a James Braddock (Cinderella Man).
En cuanto al alemán se coronó campeón ante Sharkey, título que más tarde perdió ante el mismo púgil. La historia entre ambos comenzó cuando Schmeling pudo ver en directo una pelea de Louis, ante el español Paulino Uzcudun. Schmeling afirmó haber visto fallos en la forma de boxear del joven Louis y creía poder ganarle. A partir de entonces se iniciaron las negociaciones para esa pelea. Nadie se tomó en serio las afirmaciones del alemán, sin embargo, en 1936 se produjo la pelea y la victoria fue para Schmeling. Esta fue la 1ª derrota de Louis y todos en EEUU no podían creérselo.
Los problemas empezaron con la llegada de Schmeling a su Alemania natal después de la gran victoria. Le recibió en el aeropuerto una multitud enorgullecida que aclamaba a su nuevo ídolo. Las autoridades le cedieron un descapotable para que él y su mujer desfilaran ante el público, como no (y sin poder evitarlo) con el brazo en alto, símbolo del Reich. Y es que Hitler estaba al frente en esa época, y este aprovechó la ocasión para afirmar que la raza aria era superior, como ejemplo estaba el bueno de Max Schmeling. Schmeling se codeaba por entonces con la élite alemana y coincidió en más de una ocasión con el propio Hitler.
Lo curioso de esta historia es que ambos púgiles simbolizaban algo que no eran.
Joe Louis quería la revancha y ese combate empezó a prepararse. Ambos países esperaban ansiosos el enfrentamiento entre América y la Alemania nazi. Lo cierto es que Schmeling no era ni mucho menos un nazi. De hecho se buscó más de un problema al esconder amigos judíos en su casa. En una ocasión Hitler le preguntó: “¿Cuándo supiste que vencerías al americano?”, esperando que este respondiera “cuando salí de Alemania”. Sin embargo Max contestó: “Cuando el referee pitó el final”. Como esta hay varias anécdotas, y es que Schmeling demostró tener mucho carácter y eso irritaba a Hitler, que sin embargo seguía manteniendo la idea de que Max era el prototipo de ario. Por otro lado, Louis defendía el orgullo de América siendo negro, raza reprimida y perseguida entonces en los Estados Unidos.
Lo cierto es que Schmeling no estaba pasando por un buen momento con tanta presión y los problemas privados con sus amigos judíos. Por otro lado Louis seguía venciendo a quién se le ponía por delante, pero afirmaba que no sería el mejor hasta que no venciera a Schmeling.
Esa pelea al fin se produzco, y fue en 1938 ante 70.000 almas. Lo cierto es que desde que el alemán llegó a Estados Unidos para preparar la segunda pelea, no pudo apenas salir del hotel porque la multitud le amenazaba por el hecho de ser “nazi”, injusticias de la vida. No podemos decir que si no hubiera sido por este reclutamiento Schmeling habría vuelto a ganar, porque enfrente estaba el “Bombardero Negro”. La pelea fue rápida ya que Louis lo noqueó en el primer asalto. Las consecuencias fueron evidentes, Louis fue un héroe y Schmeling un villano.
Pero la vida da muchas vueltas, Louis, que luchó por su país en la Segunda Guerra Mundial, luego no tuvo nada de suerte. Sus problemas con hacienda le obligaron a volver a los rings cuando ya no era ni un atisbo de lo que había sido antes. Una anécdota de este lamentable regreso fue cuando el, para entonces mejor boxeador del mundo, Rocky Marciano le derrotó y lloró al acabar el combate porque había derrotado a su ídolo. Louis deambuló por los clubes donde bebía y bebía hasta que debido a una enfermedad fue internado en un hospital.
Mientras tanto en Alemania, el “villano” Schmeling no fue recibido por nadie esta vez, solo su mujer. Vivió como pudo el resto de su vida, intentó varios negocios (cría de visones, plantaciones de tabaco). Hitler lo mandó a la guerra como castigo, pero luego tuvo que condecorarle como héroe tras sobrevivir a un accidente de paracaídas en Creta. Fue héroe dentro y fuera de los rings. Su fortuna mejoró cuando le ofrecieron representar a Coca-Cola en Europa y Latino-américa. Trabajó para ellos hasta tener más de 80 años.
Un hecho que refleja la belleza de este noble arte, es que tanto Schmeling (su mayor rival, aunque siempre amigos), como Marciano pagaron el tratamiento a Joe Louis hasta su muerte.
Max Schmeling, el nazi que no fue nazi, murió en 2005 con 99 años. Sin duda dos grandes boxeadores y dos grandes personas.

Categories: HISTORIA

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