Cuando se habla de la influencia del fútbol brasileño en nuestra liga siempre se nos viene a la cabeza grandísimos delanteros como Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, Romario o Bebeto, jugadores que han marcado diferencias y han dejado una huella imborrable en nuestras retinas a base de goles y más goles. Brasil siempre ha sido sinónimo de gol, pero también fue cuna de uno de los más grandes centrocampistas que ha pisado nuestros estadios.
Hablamos de Mauro Silva. El auténtico líder del centro del campo de Riazor, dotado de la mejor técnica, colocación y potencia física, daba una seguridad al alcance de muy pocos. Su colocación era exquisita y robaba, robaba, robaba y robaba y nunca perdía. El "6" eterno del Superdepor.
¿Le ponemos un pero?, Un gol en 500 partidos como profesional. Pero no importaba, no era su función. Para eso estaban los Bebetos, Rivaldos, Pandianis o Makaays.
Hablemos un poco de su trayectoria profesional y demos algunas estadísticas curiosas. Mauro llegó a La Coruña en el verano del 92 y desde el principio se convirtió en el jefe del mediocampo de la mano de Arsenio Iglesias. A su lado se encontró con un equipo formado por Bebeto, Fran, Liaño o Djukic. Mauro Silva debutó en un derbi ante el Celta de Vigo que se saldó con victoria por 2 a 0, siendo los goleadores Claudio y Bebeto. Era el inicio del Superdepor, un equipo que había ascendido un año antes y que dio la sorpresa al terminar la liga 3o, a tres puntos del Real Madrid y cuatro del campeón Barça. Mauro Silva jugó 37 partidos.
Las dos temporadas siguientes, el Superdepor se consagró al terminar las temporadas segundo tras el Barcelona de Laudrup, Romario, Guardiola y Stoichkov o el Real Madrid de Zamorano, Luis Enrique, Buyo o el joven Raúl. Mauro Silva se convirtió en uno de los jugadores más queridos por la afición por su regularidad, humildad y constancia. Fueron unos años muy cargados de emoción tras la amarga liga perdida tras el fallo de penalty de Djukic ante el Valencia pero la consecución del primer título de Copa del Rey ante el mismo rival en el año 1995.
Hablar de Mauro Silva, es hablar del Superdepor y viceversa, pero también es hablar de la Brasil del 94, campeona del Mundo ante la Italia de Roberto Baggio. Mauro Silva tuvo una actuación destacada siendo titular con el 5 a la espalda. Brasil se convenció de que Mauro Silva era un jugador que – aunque diferente – se merecía pasar a la historia de otros grandes centrocampistas como fueron Sócrates, Raí o su compañero de selección Dunga. Fue 59 veces internacional con la canarinha.
Final de la Copa del Mundo 1994. Mauro Silva con el dorsal 5
Con John Benjamin Toshack, el Depor consiguió la Supercopa de España al derrotar al Real Madrid, siendo la primera de las tres que conseguiría del Deportivo en los años posteriores. A pesar de ello, el año no fue bueno para Mauro que vió como perdía la titularidad y como el Deportivo despues de unos años maravillosos se tenía que conformar con la novena plaza.
La temporada siguiente, Mauro Silva volvió a ganarse el puesto de titular y junto a la dirección en el banquillo de Carlos Alberto Pereira, el Deportivo volvió a las zonas altas de la clasificación y terminar tercero tras Real Madrid y Barcelona.
El Deportivo poco a poco iba forjándose como equipo y empezaban a llegar auténticos cracks como Rivaldo, Songo´o, Djalminha, Pauleta, pero sobre todo Javier Irureta. Obviamente no como jugador, sino como míster, convirtiéndose en quizás el más grande que haya tenido el equipo gallego.
Corría la jornada 13 del campeonato de la temporada 99/00 y el Deportivo tras vencer 1 -3 al Atlético de Madrid se hacía con la primera plaza del campeonato. Mauro Silva no pudo jugar ese partido, pero si los demás de una temporada mágica en la que el Deportivo se proclamó campeón de Liga tras no soltar el liderato que obtuvo en aquel encuentro ante el Atlético de Madrid. Mauro Silva fue clave al jugar 33 partidos de Liga siendo titular indiscutible en el único club español que ha podido hacer frente de verdad desde los años 90 a Real Madrid y Barcelona.
Al año siguiente, el Deportivo seguía escribiendo historia en el fútbol español al protagonizar uno de los partidos más emblemáticos que se recuerda. Final de la Copa del Rey en el Santiago Bernabéu ante un Real Madrid que cumplía 100 años. ¿Qué más se podía pedir? ¿Recuerdan o imaginan el resultado?. Victoria gallega y centenariazo.
Posteriormente el Deportivo se convirtió en un quebradero de cabeza no solo para Real Madrid y Barcelona, sino también para Manchester United, Juventus o Milan. Siempre se recordará el 4-0 que le endosó a este útimo en unos cuartos de final, remontando el partido de ida y decantando el global de la eliminatoria para el Deportivo en un 5-4. Mauro Silva ejerció como capitán y se comió a Pirlo, Seedorf y Gatusso él solo.
España entera sentía simpatías por el equipo coruñés y nunca olvidará la espantosa eliminatoria de semifinales en la que el Deportivo se quedó a las puertas de una final europea tras caer derrotado ante el Oporto de un tal José Mourinho en un partido donde tuvo un papel muy polémico el colegiado Pierluigi Collina.
Quizás pénseis que el artículo más bien habla de la historia reciente del Deportivo de La Coruña, pero es que hablar del Superdepor es hablar de Mauro Silva. Un jugador que siempre se recordará por cómo se colocaba de espaldas al jugador y con el trasero anulaba por completo la posibilidad de que le robaran el balón y dirigía a sus compañeros con un carisma propío de un líder que era el primero en matarse en el campo y luchar por su equipo.
Mauro Silva se retiró en el año 2005 y A Coruña lloraba la pérdida de uno de los grandes no solo del fútbol gallego, sino del fútbol español. Aunque nunca tuvo la genial técnica de Laudrup, la visión sublime de Guardiola o la presencia de Fernando Redondo, si es merecedor de estar a la altura de estos y de merecerse 1000 y un artículos en recuerdo de tan gran jugador de fútbol.
Mario Quijano (@aycerdita)


